Prostata grado 3

Citaciуn: Vargas F. Benign prostatic hyperplasia (prostate adenoma) – diagnosis. Medwave 2001 Dic;1(12):e2590 doi: 10.5867/medwave.2001.12.2590

El 90% de la testosterona se produce en los testнculos y 10% en las glбndulas suprarrenales. Los andrуgenos testiculares son estimulados por la hormona LH hipofisiaria y los suprarrenales por la ACTH. El andrуgeno activo dentro de la prуstata es la dihidrotestosterona (DHT) que se sintetiza en la cйlula prostбtica desde la testosterona por acciуn de la enzima 5 alfa-reductasa. Al mismo tiempo, parte de la testosterona se transforma en estrona por acciуn de la enzima aromatasa.

Figura 2. Obstrucciуn urinaria por HPB: a) normal, b) HPB e hidronefrosis.

En el siglo XVI el mйdico veneciano Nicolo Ulassa describiу los trastornos urinarios en el adulto mayor como causa primordial de origen prostбtico. Posteriormente se efectuaron operaciones de cбlculos vesicales por vнa perineal y, en algunos casos, se extraнan trozos de tejido adenomatoso de la prуstata. Virchow en 1862 y Morgani en 1860, definieron mejor el concepto anatomopatolуgico de la hiperplasia prostбtica.

La hiperplasia benigna de prуstata (HBP) comienza en la zona llamada de transiciуn de la prуstata que corresponde a la zona periuretral y subcervical y su crecimiento rechaza el cuello vesical, el verumontбnum y la zona perifйrica.

Fecha de publicaciуn: 1/12/2001

La hiperplasia benigna de la prуstata en su comienzo no presenta sнntomas porque las alteraciones morfolуgicas no han descompensado la fisiologнa de la micciуn; es el perнodo preobstructivo. Cuando la obstrucciуn no permite una micciуn completa se pasa al perнodo de obstrucciуn parcial de orina. En este etapa el paciente presenta micciуn prolongada con chorro miccional dйbil y polaquiuria nocturna (nicturia).

Medwave se preocupa por su privacidad y la seguridad de sus datos personales.
Para poder enviarle a su direcciуn de correo electrуnico su contraseсa, es necesario que ingrese su e-mail.

Nos complace que usted tenga interйs en comentar uno de nuestros artнculos. Su comentario serб publicado inmediatamente. No obstante, Medwave se reserva el derecho a eliminarlo posteriormente si la direcciуn editorial considera que su comentario es: ofensivo en algъn sentido, irrelevante, trivial, contiene errores de lenguaje, contiene arengas polнticas, obedece a fines comerciales, contiene datos de alguna persona en particular, o sugiere cambios en el manejo de pacientes que no hayan sido publicados previamente en alguna revista con revisiуn por pares.

  • La categoría clínica T (se escribe cT) es un estimado de la extensión de su enfermedad que realiza el médico basado en los resultados del examen físico (incluyendo un examen de tacto rectal), la biopsia de la próstata, y cualquier estudio por imágenes que se haya realizado.
  • Si se somete a una cirugía para remover su próstata, sus doctores pueden determinar también la categoría patológica T (se escribe pT). La patológica T es probablemente más acertada que la clínica T, dado que se realiza después que toda su próstata ha sido examinada en el laboratorio.

El sistema TNM para el cáncer de próstata se basa en cinco piezas clave de información:

*Hay dos tipos de categorías T para el cáncer de próstata:

Los especialistas del cáncer utilizan un sistema de estadificación (clasificación por etapas) para describir de forma estándar cuán lejos se ha propagado el cáncer. El sistema de estadificación de uso más generalizado para el cáncer de próstata es el sistema TNM del American Joint Committee on Cancer (AJCC), actualizado recientemente en enero de 2018.

  • La extensión del tumor principal (categoría T)*
  • Si el cáncer se propagó a los ganglios linfáticos (nódulos) cercanos (categoría N)
  • Si el cáncer se ha propagado (hecho metástasis) a otras partes del cuerpo (categoría M)
  • El nivel de PSA al momento de realizar el diagnóstico
  • El Grupo por Grado (basado en el puntaje Gleason), que mide la probabilidad que un cáncer crezca y se propague rápidamente. Esto se determina por los resultados de la biopsia de la próstata (o cirugía).

Los números y las letras después de la T, N y M proporcionan más detalles sobre cada uno de estos factores. Los números más altos significan que el cáncer está más avanzado. Una vez que se han determinado las categorías T, N y M, esta información se combina (junto con el Grupo de Grado y el nivel de PSA, si están disponibles) en un proceso llamado agrupación por etapas, para obtener la etapa general del cáncer.

Las etapas principales del cáncer de próstata varían desde I (1) a IV (4). Algunas etapas se dividen aún más (A, B, etc.). Por regla general, mientras más bajo sea el número, menos se ha propagado el cáncer. Un número más alto, como la etapa IV, significa una mayor propagación del cáncer. Además, dentro de una etapa, una letra menor significa una etapa menos avanzada. Si bien la experiencia del cáncer de cada persona es única, los cánceres con etapas similares suelen tener un pronóstico similar, y a menudo son tratados de manera muy similar.

Después que un hombre es diagnosticado con cáncer de próstata, los médicos tratarán de averiguar si el cáncer se ha propagado y si es así, a qué distancia. Este proceso se llama estadificación (o determinación de la etapa). La etapa (estadio) del cáncer de próstata describe cuánto cáncer hay en el cuerpo, y ayuda a saber qué tan grave es el cáncer, así como la mejor manera de tratarlo. Los médicos también usan la etapa del cáncer cuando hablan sobre estadísticas de supervivencia. La etapa se basa en los resultados de las pruebas que se describen en Pruebas para el cáncer de próstata, incluyendo el nivel de PSA en la sangre y los resultados de la biopsia.

Etapa AJCC

Existe una gran variedad de factores que influyen en la decisión de los pacientes para recibir un tratamiento para el cáncer. El propósito del tratamiento puede ser mejorar los síntomas mediante el control local del cáncer, incrementar las posibilidades de curación del paciente o prolongar su vida. Los beneficios que se esperan del tratamiento para el cáncer deben sopesarse con cuidado con respecto a sus riesgos potenciales.

Tras una evaluación de clasificación por etapas del cáncer prostático, se dice que éste es un cáncer en la etapa III o C si se lo ha podido detectar mediante un examen digital rectal y se ha extendido a través de la cápsula que encierra la glándula prostática y puede comprometer tejidos cercanos. Los pacientes con la enfermedad en la etapa III no presentan cáncer detectable en los ganglios linfáticos u otras áreas distantes del organismo.

Estrategias para mejorar la terapia sistémica: La cirugía y la radiación son terapias locales dirigidas al tratamiento del cáncer en, y alrededor, de la glándula prostática. La administración del tratamiento antes o después de la extirpación quirúrgica, se conoce como terapia adyuvante o neoadyuvante. En los pasados años, se descubrieron muchos medicamentos anticancerígenos y agentes biológicos nuevos que son más activos en la destrucción de las células cancerosas. Puede ser que estos agentes anticancerígenos nuevos administrados, además de la radiación o la extirpación quirúrgica del cáncer prostático, provean beneficios. En la actualidad, estos medicamentos nuevos se encuentran en evaluación en experimentos clínicos.

Algunos médicos y pacientes eligen la estrategia de “espera vigilada” o “manejo conservador” del cáncer de la próstata. Debido a que el tratamiento con radiación o cirugía, además de la inconveniencia, se puede asociar con efectos secundarios temporales (y algunos permanentes), el elegir no recibir un tratamiento inmediato puede ser apropiado para los pacientes seleccionados. Los pacientes de edad más avanzada y/ o aquellos pacientes con problemas médicos importantes, pueden experimentar mayores efectos secundarios por el tratamiento, y tienen mayores posibilidades de morir por otras causas diferentes al cáncer prostático. Por lo tanto, aunque muchos pacientes pueden requerir terapia hormonal o terapia con radiación como paliativo una vez ha progresado su enfermedad, la prostatectomía radical podría no ser beneficiosa para los hombres con una expectativa de vida menor a una década.

La espera vigila
da requiere de un seguimiento cercano del cáncer, y la terapia sólo se inicia cuando el cáncer presenta señales de diseminación. En este punto, el tratamiento típico consiste de terapia hormonal. Aún existe controversia sobre el momento óptimo para empezar la terapia hormonal, es decir, si es mejor tratar temprano o esperar hasta que exista progresión de la enfermedad. Dígale a su médico que le explique la posibilidad de supervivencia sin tratamiento y el riesgo de que el cáncer presente diseminación más allá de la cápsula prostática, esto le ayudará a tomar su decisión.

La mayoría de los hombres con cáncer prostático localmente avanzado no son candidatos para una cirugía debido a que es muy probable la diseminación del cáncer más allá de la próstata. Esto es una realidad, sobre todo para los hombres con un puntaje alto de Gleason, o con un nivel de PSA. Los hombres con un puntaje bajo de Gleason o con un nivel bajo de PSA, presentan mayores posibilidades del cáncer prostático confinado a un órgano. Antes de realizar una prostatectomía, los pacientes podrán querer someterse a una extirpación de los ganglios linfáticos pélvicos para ver si éstos contienen cáncer. Esto de conoce como disección de los ganglios linfáticos pélvicos. Si los ganglios linfáticos contienen cáncer, el cirujano, por lo general, no procede con la prostatectomía radical. Se recomienda otra forma de tratamiento, que por lo regular es la terapia hormonal, la terapia con radiación, o el participar en un estudio clínico.

Estrategias para mejorar el tratamiento local: Se encuentran en evaluación muchas estrategias para mejorar el tratamiento local del cáncer de la próstata. Todas estas estrategias incrementan la dosis de radiación administrada al cáncer o expanden el campo de radiación. Estas estrategias sólo tratan el cáncer confinado a la próstata y no tratan a las células cancerosas mas allá del campo de la radiación o la cirugía.

¿Cómo puede mejorar mi pronóstico con el tratamiento?

“Espera vigilada” o manejo conservador